La clasificación de las ciencias es una cuestión que viene planteándose desde antiguo. De las numerosas propuestas existentes, las de Comte y Ampère son las que al parece han tenido una trayectoria más larga, al distinguir el primero entre ciencias abstractas y ciencias concretas, y el segundo entre ciencias de la naturaleza o cosmológicas y ciencias del espíritu o noológicas. Dilthey contribuyó mucho a la generalización de esta clasificación. De acuerdo con su formulación, las ciencias de la naturaleza (Naturwissenschaften) se ocupan del estudio de fenómenos exteriores al hombre; las ciencias del espíritu (Kulturwissenschaften), en cambio, estudian el mundo de las relaciones entre los individuos. Un poco después, Windelband distinguió entre ciencias nomotéticas, que tratan de apresar las leyes que conciernen a la naturaleza (y tienen un carácter generalizador) y las ciencias idiográficas, que se ocupan de lo singular, en su individualidad. Wundt introdujo la distinción entre ciencias formales (sistemas de aserciones auxiliares, sin objeto ni contenido) y ciencias reales (en las que incluye a las ciencias de la naturaleza y del espíritu).
Las así llamadas ciencias humanas (CCHH, en lo sucesivo) tienen por objeto de estudio al hombre. El objeto material de estas ciencias es el hombre, en un sentido muy amplio y genérico. Su objeto formal es ese mismo hombre, pero considerado desde muy variados puntos de vista formales -que no hay que confundir con las meras formalidades-, desde los que las muy diversas disciplinas se ocupan de su estudio.
Sin duda alguna, las CCHH se ocupan del hombre, pero parten de un a priori inicial que condiciona poderosamente su futuro: el desentendimiento y no consideración de una visión clara, holística e integradora de las numerosas dimensiones que concurren y se concitan en la compleja condición humana.
SUMARIO
I. INTRODUCCIÓN
II. LA AMBIGÜEDAD DE LAS LLAMADAS CIENCIAS HUMANAS
III. LA CONTROVERSIA ACERCA DEL MÉTODO INDUCTIVO O DEDUCTIVO
IV. LA METODOLOGÍA EN LAS CCHH
1. Las líneas generales en el modo de proceder
2. La abstracción selectiva
3. El efecto mediador de la antropología implícita en la toma de decisiones
4. La supuesta legitimidad de la imitación metódica de las ciencias naturales
V. LA CRISIS DE LA EPISTEMOLOGÍA EN LAS CCHH
1. Acerca de las hipótesis, su diseño y formulación
2. Acerca de la observación y el método experimental
2.1. En lo que concierne al mismo hecho de la observación
2.2. En lo que concierne a la arquitectura interior del método experimental
3. Las investigaciones con modelos experimentales y la ausencia de modelos antropológicos
4. Acerca de los modelos y los procesos asignativos
5. Acerca de las leyes y teorías científicas
6. Acerca de las predicciones científicas
7. La crítica epistemológica a las CCHH
8. Los modelos teóricos y su eficacia en el ámbito aplicado
VI. LAS CCHH Y LA ACTUAL CRISIS CULTURAL
1. El oscurecimiento del valor y el vaciamiento del bien en las dinámicas descivilizadoras
2. La represión y extinción de la verdad
3. La eclosión del emotivismo
4. El olvido del otro
5. La convicción de la libertad como algo absoluto
6. La abolición de la persona
7. La dictadura del relativismo
8. El crepúsculo del deber
9. La generalización del conformismo y la propagación del pesimismo cultural
10. La emergencia del nihilismo totalitario
11. La reducción de la moral a ética mínima y propaganda política
12. La reducción de la democracia al formalismo vacío de un mero instrumento procedimental
VII. ACERCA DEL CAMBIO SOCIAL Y LA METODOLOGÍA DE LAS CCHH
VIII. LA PRETENSIÓN DEL CIENTIFICISMO COMO CIENCIA ÚNICA Y UNIVERSAL
IX. NECESIDAD Y VIGENCIA DE LA ANTROPOLOGÍA EN EL CONTEXTO DE LAS CCHH
X. FE, RAZÓN Y CCHH